La felicidad aparece cuando dejamos de buscarlaAl escritor londinense Sam Calloway le han roto el corazón. Para recomponerse, se refugia en un apacible pueblo francés llamado Chaumont, donde el manso aroma de los cafés inunda las calles de piedra y las flores adornan las ventanas. Allí conoce a Agnès, una mujer indómita con quien surge una complicidad inesperada. Podría ser el comienzo de algo hermoso
si Sam no ocultara un secreto que podría dinamitarlo todo.
Mientras la imagen de un simple osito de gominola se vuelve viral de forma insólita y cambia la vida de millones de personas, incluida la de Agnès, el escritor deberá decidir entre escapar de regreso a Inglaterra o luchar por ese nuevo amor que le ha devuelto las ganas de vivir, aunque tal vez sea demasiado tarde.
¿Será cierto que la felicidad aparece justo cuando dejamos de buscarla?