Las cuatro lunas llegan a su fin, pero Nivalan y Milo jamás han estado más lejos de conseguir lo que buscan.
Tras el rastro de un mago siniestro que siempre va un paso por delante, ellos y sus compañeros atraviesan el mar
hasta una isla minada de secretos.
Allí, en un lugar donde los mapas no sirven y los monstruos duermen desde hace siglos, las alianzas se pondrán a prueba
y las verdades ocultas saldrán a la luz.