Valencia, principios del siglo XVII. En las cárceles de la Inquisición donde cumple condena por hechicera y alcahueta, Catalina Muñoz, esclava negra liberada, narra algunos episodios de su vida, que ella califica de "trancos" Catalina Muñoz, la Negra Catalina, existió realmente. Las actas de los procesos inquisitoriales a que se le sometió acreditan que fue esclava y obtuvo la libertad de D. Gerónimo Muñoz, matemático, astrónomo y hebraísta, profesor de las universidades de Valencia y Salamanca.