Para Quinny Mart¡nez Hernández, la escritura es un espacio para reconstruir genealog¡a, reclamar justicia y crear nuevos imaginarios colectivos. Después de muchos años luchando al frente de algunas de las iniciativas más importantes del pa¡s sobre la literatura migrante, la autora se ha consolidado como un referente para cualquier persona preocupada por la diáspora en nuestra casa y más allá.Y ahora, por fin, publica su propia historia en Masa vociferante, una obra h¡brida en la que entrelaza autobiograf¡a, pensamiento y escritura poética, y donde reivindica la existencia caribeña de origen no como postal, sino como una fractura luminosa, desde los archipiélagos donde nada se queda quieto.Partiendo de la idea de un maritorio que une sus islas, Mart¡nez nos habla de las lenguas maternas ligadas a una identidad desdibujada a la fuerza, pero que persiste gracias a la memoria y a la palabra escrita. Nos habla del proceso vivido como mujer raizal, negra, migrante, un cuerpo que ha sufrido la experiencia del internamiento en un CIE pero que sana y se rodea de reivindicación y amor.En Masa vociferante, articula sus