Ella tenía un secreto bien oculto y bien guardado
Cassandra Northrup había creído muerto a Nathaniel
hasta ese mismo momento. Antaño le había amado, se había entregado él en un remoto rincón de los Pirineos. Pero luego ella le había traicionado
El alivio al volver a ver a Nathaniel se convirtió en la más negra vergüenza cuando Cassie leyó el odio en sus ojos. Los años habían pasado y las cicatrices físicas de ambos se habían ido desdibujando, pero el dolor corría más profundo que nunca. Y sin embargo la pasión todavía podía renacer de la traición
Cuando las chispas del deseo volvieran a saltar entre ellos, ¿revelaría Cassie el secreto durante tanto tiempo oculto?