En una antología que entrelaza la memoria personal con el realismo mágico, el autor explora las tradiciones y secretos de un pueblo patagónico. A través de relatos que evocan leyendas locales, apariciones y la melancolía de un pasado interrumpido, el libro invita al lector a transitar el límite entre lo cotidiano y lo etéreo, utilizando la figura de un narrador que observa la vida y la muerte con una sensibilidad reflexiva y nostálgica.