Cuando, mediada la década de los ochenta del siglo pasado, Gianni Vattimo le otorgó espesor filosófico a lo posmoderno con su pensamiento débil, fue acusado de ser el rapsoda del capitalismo triunfante y de sus ilusiones. Su cr¡tica radical de las ideolog¡as y su defensa de la hermenéutica parec¡an ensalzar el nuevo horizonte dominado por lo virtual y por la liquidez, comenzando por el dinero y las finanzas. El ocaso de las ideolog¡as dar¡a paso al dominio del principio de realidad y de la presunta objetividad de las leyes económicas. Sin embargo, el capitalismo atraviesa hoy una de las crisis más graves de su historia, en la que esa llamada a la realidad, en apariencia inocente y cargada de sentido común, deviene un instrumento para imponer el conformismo y la aceptación del orden vigente.Frente a esa ideolog¡a autoritaria, Vattimo reivindica la hermenéutica âÇöla constante práctica de la interpretaciónâÇö como un extraordinario instrumento cognoscitivo, precisamente porque nos permite superar la dictadura del presente. As¡ pues, aqu¡ podr¡a asentarse la base de un proyecto de transformación y de liberación