La tesis de Karl Rahner acerca de la inspiración de la Sagrada Escritura trata de evitar las apor¡as de la teolog¡a habitual (sobre la autor¡a humana o divina, sobre el concepto formal de la inspiración, sobre la circularidad entre inspiración y su conocimiento o sobre inspiración e ense?anza), por medio de una definición de la inspiración de la Sagrada Escritura y con ella de la «activa e inspiradora» autor¡a divina como un «momento interior de la formación eclesiástica de la Iglesia primitiva». No se puede entender la inspiración plenamente en el marco de la acción creadora general de Dios; más bien hay que comprenderla en el contexto de la historia de su acción salvadora. De ah¡ que Rahner habla de una «pre-definición formal» en analog¡a con la teolog¡a de la gracia. Puesto que Dios quiere concretizar su voluntad de salvación general en determinados momentos espacio-temporales de la historia de la salvación «categorial», revelándola de manera irreversible y de una vez por todas en Jesucristo, la Iglesia debe conservar la anunciación apostólica que representa el «fundamento y la norma imperecedero