Sasha era un niño de ocho años al que le gustaban mucho los animales. Vivía rodeado de naturaleza. Un buen día conoció al que se convertiría en su mejor amigo, un pajarito llamado Pío. Con el que aprendió cosas interesantes de la vida de los pájaros. Pero también algo muy importante, el amor, la importancia de cuidar a otro ser vivo y el valor de la amistad.